La domótica arrastra fama de lujo, de casa nueva y de presupuesto alto. En la práctica, hoy se puede automatizar una casa ya construida por bastante menos de lo que la gente imagina, y sin picar un solo muro. Lo que hacemos es montar los dispositivos sobre la instalación eléctrica que ya tienes.
Qué se puede automatizar en una casa ya hecha
- Iluminación. Interruptores inteligentes que reemplazan los que ya tienes, en la misma caja. Se controlan desde el celular, por voz o por horario, y el interruptor físico sigue funcionando como siempre para el que no quiere sacar el teléfono.
- Portón y acceso vehicular. Si ya tienes portón automatizado, se le puede sumar control desde el celular. Si no lo tienes, se hace todo junto.
- Enchufes. Para el calefactor, la bomba, el hervidor o lo que sea que quieras encender antes de llegar.
- Riego. Electroválvulas programadas por zona y por horario. En parcelas es de lo que más se pide.
- Sensores. Apertura de puertas, movimiento, humo, inundación bajo el lavaplatos. Avisan al celular apenas pasa algo.
- Cortinas y persianas eléctricas, si el mecanismo ya está instalado.
Lo que más sirve, en orden
Después de varias instalaciones, esto es lo que la gente termina usando todos los días:
- Luces por horario cuando no hay nadie. Una casa que se enciende a las ocho y se apaga a las once parece habitada. Es la medida de seguridad más barata que existe y la que más se agradece en vacaciones.
- Abrir el portón a distancia. Llega un familiar, llega un delivery, llega la persona que ayuda en la casa, y no tienes que estar ahí ni repartir controles.
- La escena "me voy". Un botón que apaga todo, cierra el portón y deja las cámaras en modo alerta.
- Sensores de inundación. Suena a poco hasta que te salva un piso flotante.
Domótica y seguridad, juntas
La gracia de instalar domótica con la misma empresa que te puso las cámaras es que las cosas se hablan entre sí. La cámara detecta movimiento en el patio de noche y las luces exteriores se encienden solas. Se abre el portón y la cámara de acceso empieza a grabar. Sales de la casa y todo el sistema pasa a modo ausente sin que tengas que acordarte.
Eso no se logra comprando aparatos sueltos en distintas tiendas. Se logra eligiendo equipos que sean compatibles desde el principio, que es parte de lo que hacemos en la asesoría.
¿Y si se cae el internet?
Pregunta justa y la respuesta es importante: los automatismos locales siguen funcionando. Las luces programadas se siguen encendiendo, el riego sigue corriendo, el interruptor de la pared sigue siendo un interruptor. Lo que se pierde mientras no hay conexión es el control desde el celular estando fuera de la casa. Configuramos las cosas de manera que ninguna función crítica dependa de la nube.
Cómo partimos
La mayoría de la gente parte por una cosa: las luces del exterior, o el portón. Se instala eso, se prueba unos meses y después se va sumando. No hace falta automatizar la casa entera de una vez, y de hecho no lo recomendamos. Es mejor descubrir qué usas de verdad antes de gastar en lo que no vas a tocar nunca.
Cuéntanos qué te gustaría poder hacer desde el celular y te decimos qué se puede, qué no vale la pena y cuánto sale.