En Talagante, Isla de Maipo y El Monte hay muchas parcelas donde el problema no es la cámara: es que no hay forma de llevar red hasta donde se necesita. La casa tiene internet, pero el portón está a doscientos metros, la bodega al fondo del terreno y la casa del cuidador al otro lado. Ahí es donde entra el radioenlace.
Qué es un radioenlace punto a punto
Son dos antenas direccionales que se apuntan entre sí y crean un puente de red inalámbrico entre dos lugares. No es un repetidor de WiFi ni un extensor doméstico: es un enlace dedicado, con ancho de banda propio y estabilidad muy superior. Uno de los extremos se conecta a tu router y el otro entrega red en el punto lejano, donde puedes enchufar cámaras IP, un switch, un punto de acceso o lo que necesites.
Línea de vista: lo que decide si funciona
Esta es la parte que casi nadie explica antes de vender, y es la que determina si el enlace va a servir o va a ser un dolor de cabeza. Un radioenlace necesita línea de vista despejada entre las dos antenas. No basta con "se ve de lejos": hay que considerar la zona de Fresnel, que es un volumen ovalado alrededor de la línea recta entre ambos puntos, y que también tiene que estar libre.
Los obstáculos típicos en nuestra zona:
- Árboles. El peor enemigo, y el más traicionero: en invierno sin hojas el enlace anda perfecto, y en primavera se cae. Hay que dimensionar pensando en el árbol con hojas.
- Construcciones nuevas. Si el enlace pasa sobre un sitio baldío, conviene pensar qué pasa si mañana levantan algo ahí.
- Desniveles del terreno. Se resuelven subiendo el mástil, pero hay que calcularlo antes, no después.
Por eso vamos a terreno antes de cotizar. Miramos desde dónde a dónde tiene que ir el enlace, revisamos qué hay en medio y proponemos la altura de mástil necesaria. Cotizar un radioenlace por teléfono es prometer algo que no sabes si va a funcionar.
Ancho de banda: cuántas cámaras aguanta
Un error común es dimensionar el enlace solo para "tener internet allá" y después conectarle seis cámaras en alta resolución. El video consume harto ancho de banda de subida, y si el enlace queda justo, el resultado es video entrecortado justo en el momento que importa.
Cuando cotizamos preguntamos qué va a viajar por ese enlace: cuántas cámaras, en qué resolución, si además va a haber gente usando internet en ese punto. Con eso elegimos el equipo. Es más barato dimensionar bien de entrada que cambiar las antenas seis meses después.
Casos donde lo instalamos
- Parcelas. Casa principal conectada, y desde ahí red al portón de acceso, a la bodega de herramientas y a la casa del cuidador.
- Condominios. Enlace entre la portería y sectores alejados donde no se justificaba zanjar para pasar fibra.
- Bodegas y galpones. Donde la oficina tiene internet y el galpón está a cien metros.
- Dos casas del mismo dueño en el mismo terreno o en terrenos contiguos, compartiendo una sola conexión.
- Faenas y obras que necesitan vigilancia temporal en un punto sin cableado.
Cómo queda instalado
Un radioenlace mal montado se desalinea con el primer viento fuerte y deja de funcionar. Nosotros fijamos el mástil con arriostres cuando la altura lo pide, usamos cable con protección UV en todo el tramo expuesto, sellamos los conectores y dejamos descarga a tierra donde corresponde. La alineación se hace midiendo la señal, no a ojo.
También configuramos el direccionamiento de red para que las cámaras IP del punto lejano se vean desde tu celular igual que las de la casa, sin que tengas que cambiar de app ni entender de redes.
¿Sirve para tener internet en una parcela sin cobertura?
Depende. Si un vecino cercano tiene buena conexión y hay línea de vista, sí: se puede compartir mediante un enlace. Si no hay ningún punto con internet en varios kilómetros, el radioenlace no crea señal de la nada y hay que buscar otra vía. Cuéntanos tu situación y te decimos derechamente si tiene solución o no.