Una parte importante de nuestro trabajo no es instalar sistemas nuevos: es arreglar los que ya existen. Nos llaman clientes que compraron cámaras hace tres años con otra empresa, que ya no contesta el teléfono, y que hoy no ven nada en el celular. Ese trabajo lo tomamos igual.
Las fallas que más vemos
"Las cámaras no se ven en el celular"
Es la número uno por lejos. Y casi nunca es que las cámaras estén malas: siguen grabando perfecto en el grabador. Lo que se rompió es el acceso remoto. Las causas típicas: cambiaste de compañía de internet, te cambiaron el router, se reinició el módem y perdió la configuración, o la app se actualizó y pide volver a vincular el equipo. Se arregla en una visita, y muchas veces incluso en forma remota.
"Hay una cámara en negro"
Puede ser el conector oxidado en el punto donde entra el cable (frecuentísimo en cámaras exteriores mal selladas), la fuente de poder de ese canal, el cable dañado por roedores o por el sol, o la cámara realmente quemada. El diagnóstico es rápido y ahorra plata: cambiar una cámara buena porque nadie revisó el conector pasa más de lo que debería.
"No encuentro la grabación que necesito"
Sucede cuando el disco es chico y el sistema ya sobrescribió esos días, o cuando el grabador está configurado para grabar solo por evento y ese evento nunca se disparó. También pasa que la grabación está y la persona no sabe cómo buscarla, que se resuelve con diez minutos de explicación. Si hay una urgencia real —un robo, un accidente— vamos y te ayudamos a ubicar y exportar el video.
"Se ve todo blanco de noche"
Reflejo del infrarrojo. Pasa cuando la cámara está muy cerca de un muro, bajo un alero que devuelve la luz, o cuando el domo tiene el vidrio sucio o rayado. Se corrige reubicando o ajustando el ángulo, no comprando otra cámara.
"El grabador hace ruido o se reinicia solo"
Generalmente es el disco duro llegando al final de su vida, o el ventilador tapado de polvo. El disco duro de un grabador trabaja escribiendo 24 horas al día los 365 días del año: es normal que dure unos años y haya que cambiarlo. Lo grave es enterarse el día que necesitas la grabación.
Mantención preventiva: lo que hacemos en una visita
- Limpieza de lentes y domos (una telaraña sobre el lente arruina la visión nocturna completa).
- Revisión y reajuste de ángulos, que se corren con el viento y el tiempo.
- Chequeo del estado del disco duro y de cuántos días está grabando realmente.
- Revisión de conectores, sellos y estado del cableado expuesto.
- Verificación de que el acceso remoto funcione en todos los teléfonos autorizados.
- Actualización de firmware cuando corresponde y ajuste de las zonas de detección.
Una vez al año es suficiente para la mayoría de los sistemas domésticos. En instalaciones expuestas a mucho polvo o cerca de campo, cada seis meses.
Sistemas que quedaron a medias
Nos toca seguido: alguien contrató barato, el instalador dejó las cámaras puestas pero nunca configuró el acceso remoto, o dejó el grabador sin disco, o no explicó nada y desapareció. Retomamos ese trabajo, completamos lo que falta y dejamos el sistema funcionando como debió quedar desde el principio. Y esta vez te enseñamos a usarlo.
Antes de llamarnos, prueba esto
Hay dos cosas que resuelven una parte de los casos y que puedes hacer tú:
- Reiniciar el router y después el grabador, en ese orden, esperando un par de minutos entre uno y otro. Si el problema era de red, vuelve solo.
- Revisar que el grabador esté encendido y que su fuente de poder esté firme en el enchufe. Suena tonto, pero un enchufe suelto tras un movimiento de muebles explica más casos de los que uno esperaría.
Si con eso no se arregla, escríbenos contando qué pasa y qué modelo tienes. Muchas veces alcanzamos a orientarte por WhatsApp sin cobrarte una visita.