Hay un dato que resume la situación de María Pinto mejor que cualquier descripción: según las cifras de Subtel recogidas por la prensa en 2019, esta comuna registraba una penetración de internet fijo de aproximadamente 1,1%, la más baja de toda la Región Metropolitana. Para comparar, las comunas cercanas a Santiago rondaban el 20%.
Es una medición con años encima y algo habrá cambiado, pero el orden de magnitud dice lo esencial: acá la falta de conexión no es la excepción, es la norma. La comuna se ubica en el valle del estero Puangue y su población vive mayoritariamente en sectores rurales dispersos, incluyendo zonas como Chorombo y el sector de Rapel.
Por qué no llega el cable
La razón es económica, no técnica. Tender fibra tiene un costo por kilómetro, y ese costo se recupera con la cantidad de clientes que se conectan a ese tramo. En un sector donde las casas están separadas por cientos de metros o por kilómetros, la cuenta nunca da. Por eso el tendido llega hasta los centros poblados y se detiene.
Lo mismo pasa con las antenas de celular: se instalan donde hay densidad de usuarios. En un valle con población dispersa, la cobertura queda despareja y depende mucho de dónde estés parado.
Las tres opciones reales, y cuándo sirve cada una
Cuando alguien nos escribe porque no tiene internet, la conversación siempre pasa por las mismas tres alternativas. Te las explicamos derecho, incluyendo cuándo no conviene la que nosotros instalamos.
1. Fibra óptica
Es la mejor opción cuando está disponible: más rápida, más estable y más barata al mes. El problema es que llega hasta donde llegó el tendido, y en sector rural eso significa el camino principal y poco más. Si la fibra está disponible en tu dirección, tómala. Nosotros mismos te lo vamos a decir.
Lo que sí resolvemos en ese caso es lo de después: llevar esa conexión desde la casa principal hasta la bodega, el portón o la casa del cuidador.
2. Router 4G con chip
Un router con chip de celular y antena externa. Es la opción más barata de partida y funciona razonablemente si hay una antena de celular cerca y con buena línea. Sus límites son reales: la velocidad depende de cuánta gente esté usando esa misma antena, empeora en horario peak, y en sectores de quebrada o detrás de un cerro simplemente no engancha.
Sirve para navegar y mensajería. No lo recomendamos si vas a trabajar en videollamada todos los días o si además quieres cámaras conectadas.
3. Internet satelital Starlink
La señal baja desde satélites en órbita baja. No depende de que pase un cable ni de que haya antena de celular: lo único que necesita es cielo despejado sobre la antena. Por eso funciona donde las otras dos fallan.
Su costo mensual es más alto que un plan urbano, así que cuando son varias casas conviene compartir una sola entrada y repartirla. Ahí es donde entra nuestro trabajo de distribución.
Lo que mejor funciona acá
En una comuna con estas características, la combinación que más sentido hace es una entrada satelital compartida y bien distribuida. La lógica es simple: el costo mensual de Starlink es más alto que un plan urbano, pero si esa entrada alimenta a tres, cuatro o cinco viviendas del sector, el costo por hogar baja a algo razonable y todos quedan con una conexión que de verdad funciona.
Lo que hace falta para que eso funcione es la parte que nadie explica cuando te vende la antena: la red de distribución. Enlaces punto a punto entre las casas, equipos configurados y una red propia en cada vivienda. Es exactamente lo que armamos en Puangue, en este mismo valle.
Cómo trabajamos nosotros
No vendemos un plan: armamos la conexión que tu terreno necesita. El orden es siempre el mismo.
- Vamos a verlo. Miramos dónde hay cielo despejado para la antena, qué puntos hay que alcanzar y qué se atraviesa en medio. Cotizar esto por teléfono es prometer algo que no sabes si va a funcionar.
- Definimos la entrada. Si hay un vecino con buena conexión y línea de vista, puede bastar un enlace. Si no hay nada en kilómetros, la entrada es satelital.
- Armamos la distribución. Enlaces punto a punto hacia las casas alejadas, equipos de red configurados y una red WiFi propia en cada punto.
- Te lo dejamos andando y te explicamos. Sin tecnicismos. Muchos de nuestros clientes son adultos mayores y nos importa que entiendan lo que tienen.
Somos de la zona: la visita para cotizar en María Pinto no tiene costo.
Si eres de un comité o una junta de vecinos
Cuando el proyecto es para varias familias conviene conversarlo de entrada como lo que es: una red del sector, no cinco instalaciones separadas. Nos ha tocado hacerlo y funciona mejor cuando se define desde el principio dónde va la entrada, qué puntos hay que alcanzar y cómo se reparte el costo. Escríbenos y lo vemos.